habla en su lengua

A Capriles lo bajaron de la combi

Publicado: 2013-06-02
Lima se está convirtiendo en la capital de los golpistas. Venía a Lima el atorrante Capriles, el candidato perdedor que desconoció el resultado de los escrutinios electorales en Venezuela, que sacó a sus huestes a las calles para incendiar locales de las instituciones del gobierno y las casas de sus adversarios, ocasionando la muerte de diez chavistas. (“ Yo solo les pedí –dijo después cobardemente- que solo hicieran sonar al unísono las cacerolas”). En cualquier parte del mundo este sujeto ya estaría preso. Aquí en el Perú, por mucho menos, está entre rejas el hermano del presidente. No existía ninguna razón para recibir a este majadero que cree que Lima es el paño de lágrimas de sus propias náuseas. No respeta la declaración de UNASUR ni a los demás países del mundo que han reconocido al gobierno de Venezuela y venía ahora a Lima empecinado en torcer la línea democrática de la política de la Cancillería peruana. Recientemente le hizo también una visita al presidente de Colombia, creándole una crisis en sus relaciones con Venezuela. Es difícil de creer que el presidente Santos sea tan inocente que no sabía que Capriles iniciaba esta gira con intenciones desestabilizadoras y que apeló a actos terroristas en cuanto supo el Triunfo de Maduro. La complacencia de Santos traicionó el compromiso con Chávez de mantener entre los dos países una relación de amistad sincera y duradera. Recibir a un enemigo declarado en plena campaña golpista, no es el gesto amistoso de un buen vecino. El presidente de Colombia es Santos, pero no un santo. Los medios televisivos dan la noticia de que Capriles suspendió su viaje a Lima. Yo diría que lo bajaron de la combi.

Escrito por

Arturo Corcuera

Nació en 1935. Ha publicado, entre otros títulos, Noé delirante ((1963) , Primavera triunfante (1964), Las Sirenas y las estaciones (1976).


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Arturo Corcuera

Nació en 1935. Ha publicado, entre otros títulos, Noé delirante ((1963) , Primavera triunfante (1964), Las Sirenas y las estaciones (1976).