Solidaridad
Quiero expresar mi solidaridad con Javier Diez Canseco, fogoso parlamentario de probada honradez, conocedor de sus deberes, con una trayectoria limpia y valiente que goza de la confianza y el fervor popular. Intentar enlodarlo será inútil. Entre él y sus difamadores hay una distancia de años luz. No me cabe duda que su decencia quedará sin mancha después de este asalto. El brillo de las lámparas aumenta cuanto más oscura es la sombra.
Arturo Corcuera